Una tarjeta de recordatorio tiene una tarea concreta: ayudar a recordar dónde y cuándo acudir. Si está llena de publicidad, puede dejar poco espacio para la información que realmente debe comunicar.

Reserva primero el espacio para escribir

Anota los campos que completará el personal: fecha, hora, ubicación o nombre de quien atenderá, por ejemplo. Deja espacio suficiente para la escritura normal. Evita fondos decorativos o dibujos justo debajo de las zonas destinadas a escribir.

Si hay varias sucursales, identifica claramente cuál corresponde a la cita. Un teléfono general puede ser útil, pero el cliente no debería adivinar la dirección. Pide al personal llenar un borrador en papel con el bolígrafo habitual. Esa prueba puede mostrar problemas que no se ven en una maqueta digital.

Elige la superficie para su función

Explica a la imprenta que se escribirá sobre la tarjeta. Consulta qué papeles o acabados disponibles sirven para eso y pruébalos cuando sea posible. Una superficie elegida por su apariencia puede comportarse de otra manera con la tinta utilizada. Deja secar la escritura de prueba antes de manipularla.

Mantén legibles el nombre del negocio y un contacto confiable. Si el reverso tiene instrucciones generales, revísalas por separado de los datos de la cita. No reduzcas la zona de escritura para repetir una lista larga de servicios.

Revisa también el procedimiento

Define cómo anotará el equipo las horas y cómo marcará cambios. Usa fechas claras y evita abreviaturas que puedan confundir al cliente. Incluye solamente los datos necesarios para el recordatorio, sin añadir información privada que no haga falta llevar en una tarjeta.

Para tarjetas de citas o presentación en Aurora, contacta a Print Photo Solutions con tamaño, cantidad, diseño y necesidades de escritura. Confirma papeles y plazo antes de hacer el pedido. Una prueba física ayuda a comprobar que la tarjeta funcionará en el mostrador y en manos del cliente.

← Todos los artículos