La orientación cambia cómo cabe la información y cómo se manipula la pieza. Elegirla al principio es más sencillo que girar un diseño lleno de texto e imágenes cuando ya está terminado.
Empieza por las condiciones fijas
Mide el marco, soporte, mostrador o espacio donde deberá colocarse. Revisa la abertura visible y si permite ambas posiciones. Un diseño horizontal no se adapta automáticamente a un soporte vertical por usar el mismo tamaño de papel.
En un documento, considera cómo se transportará, archivará o armará. Una hoja horizontal dentro de un paquete vertical puede funcionar, pero el giro debe ser intencional. Explica las orientaciones mixtas a la imprenta; no supongas que todas las páginas pueden usar la misma configuración de doble cara.
Relaciona la forma con el contenido
Tablas amplias, líneas de tiempo y fotografías panorámicas pueden beneficiarse de una composición horizontal. Una columna de instrucciones o un retrato puede funcionar en una página más alta. Son puntos de partida, no reglas absolutas. Si hay dudas, prepara un boceto de las dos opciones.
No deformes una imagen para llenar otra forma. Revisa el recorte o reorganiza el contenido que la acompaña. Al adaptar un diseño existente, comprueba longitud de líneas, posición de fotos y relación entre encabezados y detalles.
Prueba la posición real de lectura
Imprime un borrador y colócalo donde se utilizará. Pide a alguien encontrar el mensaje principal o un dato. Si tiene dos caras, gíralo como lo haría el lector y verifica que el reverso quede orientado correctamente.
Escribe ancho y alto en las instrucciones. “11 pulgadas de ancho por 8.5 de alto, horizontal” es más claro que decir solamente “carta”.
Para proyectos de impresión en Aurora, contacta a Print Photo Solutions con medidas, diseño, ubicación y necesidades de armado. Confirma la distribución antes de pedir toda la cantidad. Así podrás revisar la orientación como parte del producto final y no como un cambio de último momento.
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